2 caras, una sola realidad: La prostitución. *Melina es un puta económica. El servicio más asequible que ofrece es de ciento cincuenta.000. *Patty es una prepago VIP. Su tarifa mínima es de trescientos. hablómos con las dos.

Para *Patty el celular es esencial, tiene 2. Diariamente la llaman para invitarla a aparatosos viajes y fiestas, *Melina no tiene celular. Todas y cada una de las noches sale a la calle a lograr clientes del servicio.

Tiene veinte años, vive con su mamá y 2 hermanas menores en San Diego – Los Olivos, distrito popular estrato en el cono norte de lima. Es la cabeza del hogar, su madre está sin trabajo de ahí que decidió hace 8 meses dedicarse a la prostitución.

Es morena, tiene el pelo largo (hasta la cintura) y caderas grandes, no tanto como sus senos, que son firmes mas no operados. No hay plata para eso. Estudió hasta tercer grado. Y por el momento, no tiene tiempo, ni ganas, de proseguir estudiando.

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Al otro extremo de la urbe, está *Patty de veinticinco años. Vive sola con su mascota en un piso situado en uno de los distritos más exclusivos de la ciudad de Lima. Como lo hace *Melina, *Patty responde a nivel económico por su mamá y sus hermanos, mas no debe salir a la calle a aguardar la oferta del mejor pujador, solo espera que sus celulares suenen para salir a trabajar.

Está en la universidad, tiene su auto, una boutique de ropa y trabajando, ha conocido más de diez países: “Conozco México, Panamá, chile, C. Rica, Turquía, China, múltiples países de Europa y Dubái. Como tengo mi negocio, el día que considere preciso retirarme de esto (la prostitución), lo voy a hacer sin problema”, afirma orgullosa.

*Patty es voluptuosa. Tiene los senos y la cadera grande, el pelo rubio, la piel bronceada y su cara cada vez deja ver menos la Patty que era ya antes. Se operó la nariz, el mentón y se inyecto la boca. Lleva 4 años trabajando como prepago. “Mis clientes del servicio son bonitos y exclusivos”, afirma no trabajar por necesidad sino más bien para mantener un modo de vida.




Una puta y una prepago

Para *Melina no hay diferencia, las 2 se acuestan por plata. “Llevo prostituyéndome poco, mas veo que a las que afirman llamarse prepagos, las invitan a restoranes y a otros lugares ya antes de comérselas. Las invitan a sitios en los que todo el planeta sabe que son putas; llegan con sus caritas de solapadas, haciéndose pasar por mujeres finas mas que va. Nosotras nos paramos en la calle sin aparentar nada y vamos a lo que es: al motel por el tiempo que el cliente del servicio desee y nos marchamos, mas sea como sea el protocolo, las 2 tenemos exactamente el mismo fin” *Patty piensa diferente. “Son 2 cosas distintas: primero, no estamos en la calle, segundo no es con cualquiera; ni por cualquier y tercero no siempre y en toda circunstancia es para tener sexo, sino más bien para acompañar a los clientes del servicio a rumbas o bien a eventos”.

¿Cuánto cobra Melina y cuánto cobra Patty?

Las 2 coinciden en que la tarifa puede cambiar, mas conforme *patty las circunstancias son diferentes.

“El costo de una prepago no se rebaja ni se negocia. Lo que se hace es que si el usuario te precisa múltiples días, se le da un coste singular. Por servirnos de un ejemplo mi tarifa por servicio fácil es de trescientos soles por noventa minutos, ya si son más de 3 encuentros y se pagan inmediatamente. Un servicio para rumba, que generalmente es toda la noche, cuesta entre setecientos soles y mil soles, dependiendo si a uno le agrada o bien no el plan, para finalizar, cuando lo invitan a uno a un viaje y sin importar un mínimo si es a un pueblo o bien a otro país, ha de ser con todo pago y la tarifa es de quinientos soles al día. Sin rebaja”, advierte.

Por otra parte, Melina maneja no más de 2 tarifas. “Por una hora en un motel cobró entre cien o ciento cincuenta soles dependiendo el usuario, mas si solo desea una chupada son cien soles. No viajo, ni amanezco por el hecho de que no los conozco y es mejor eludir la muerte”.

¿Por qué razón acabaron en el planeta de la prostitución?

*Melina afirma que fue por necesidad. “Mi papá murió y mi mamá le tocó ponerse a hacer aseo en casas extrañas y eso no nos da para vivir. Entonces por resolución propia me comencé a prostituir, empecé en el centro y ahora en el Parque Lleras. Trabajo para sostener mi familia, absolutamente nadie sabe lo de absolutamente nadie, ni tienen pues juzgar. Obvio esto no lo pienso hacer toda la vida, mas por el momento es lo que hay”.

*Patty es franca. Acabó haciendo lo que hace solo por plata. “Pobremente en mi casa no faltaba nada, acabé el instituto y me comenzaron a abonar una carrera, mas por mi anhelo de estimar tenerlo todo, me tomé una fotografías y me anoté en un portal en Internet que promociona prepagos. Me llamaron y comenzó a ir realmente bien. Allá trabajé un año pues debía darle porcentaje al dueño de la página, que como requisito me solicitó acostarme con él, entonces me independicé, obvio ya tenía el contacto de todos y cada uno de los clientes”.

¿De qué forma manejan su oficio en frente de los familiares y amigos?

*Patty lo tiene claro. “Todo el planeta lo sabe. La gente no es boba, está claro que si se ve a una mujer sola poniendo fotografías por todo el planeta y que además de esto no trabaja, mas tiene de todo, no se crea que es prepago, entonces lo que uno afirma es que es modelo y hay medio compone la vaina. Otra de las cosas es que si le da plata a la familia, lo demás no importa, mi mamá es interesadísima, de ahí que no me jode”, afirma la modelo.

Para *Vanessa es un tanto más difícil. Su mamá no la riñe con lo que hace mas sí la riñe cuando llega sin plata. “He tratado de ser prudente, mas de Beato Domingo baja mucha pequeña a putiarse, entonces lo ven a uno y riegan el chisme, ya poco me importa, por fin de cuentas soy la que lo hago. Mi mamá se hace la boba con el tema y se enfurece cuando no le doy plata”.

Uno podría decir en este punto de la historia, que la una gran diferencia es que una gana más dinero que la otra, mas si la prepago ya tiene suficiente capital para vivir sin prostituirse, ¿por qué razón lo prosigue haciendo?

“Mi vida es exquisita, ahora me acuesto con el que deseo y no con el que me toca, evidentemente que me tocaron feos y me maltrataron, mas ahora es diferente y generalmente viajo a trabajar”

Lujos y más lujos rodean a las prepago. *Vanessa, que se para en la calle, afirma no envidiar esto. “No nací para ser puta, es una cosa que me tocó de momento ¿y qué mujer no lo haría por ver bien a su familia? Yo a diferencia de las prepago, no nací para quedarme en esto. De ahí que las putas de la calle no damos los datos, ni quedamos con el teléfono de absolutamente nadie, pues guardamos la esperanza de salir de aquí”.

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